UN CORAZÓN DISPUESTO

septiembre 4, 2018

Amasías hizo lo que era agradable a los ojos del SEÑOR, pero no de todo corazón. 2 Crónicas 25:2 [NTV]

PUNTO DE REFLEXIÓN

Muchas veces estamos haciendo actos religiosos que definitivamente son agradables a los ojos del Señor, pero cuidado con nuestra actitud y disposición, Dios ve nuestro corazón y ahí puede ver si realmente estamos comprometidos con Él. Por lo tanto:

  1. No debemos caer en una «gimnasia religiosa», motivada por un deber o por «el qué dirán» o la «religiosidad robótica», en la cual actuamos como autómatas porque realmente no «estamos conscientemente ahí», sino que se está pensando en otra cosa y no se está enfocado en adorar y estar con Dios.
  2. Nuestra actitud al orar, leer La Biblia, congregarnos o ayudar en la Iglesia, debe ser para honrar, glorificar y alabar al Señor, si nuestro corazón tiene otra motivación, no será ni correcto ni será de bendición.

¿Y QUÉ TAL TÚ?

¿Cuál es tu motivación para acudir al Señor? Lo que deseemos al final, será lo que verdaderamente nos motiva. Pueden ser 5 motivaciones: (i) ganar dinero, (ii) alcanzar prestigio o fama, (iii) tener mucho poder, (iv) desear tener algo o a alguien y (v) honrar y glorificar a Dios.

Poner a Jesucristo como nuestro Foco en todo lo que hagamos, nos motivará para que nuestro ego y nuestra carne se bajen del trono y a ese trono que está en nuestro corazón sólo esté nuestro Señor Jesucristo.

Empecemos entonces por distinguir nuestras motivaciones y vayamos quitándolas de nuestro corazón y reemplacémoslas por Dios.

Autor: Gonzalo Arbeláez O.

 

 

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