COCINANDO LA RANA

junio 8, 2018

Un día hicimos un experimento que vive en mi mente hasta hoy. Vimos cómo se mata a una rana en una probeta enorme. El profesor puso agua en la probeta y a la rana adentro sin ninguna tapa. Entonces puso la probeta sobre un quemador Bunsen. El quemador Bunsen estaba con una llama muy, pero muy baja. Así continuó por un período como de tres horas. El agua se calentaba como a un tercio de grado centígrado por segundo; muy, pero muy lentamente. Con el paso del tiempo, por supuesto, el agua se calentaba cada vez más. Cuando volvimos de clase a clase para verificarlo, la rana no dio ni siquiera una patada de queja, jamás saltó del agua y literalmente se dejó hervir hasta morir en un período de cómo tres horas. El punto es que, poco a poco, grado por grado, hora por hora, día por día, la muerte puede estar en el proceso de ocurrir y ni siquiera nos damos cuenta de ella.[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.  Romanos 6:23 [NTV]

REFLEXIÓN

¿Se está cocinando en el pecado? Tal cual, como la rana de esta narración, nos vamos cocinando en el pecado si no los confesamos y nos apartamos de él. Recuerde que el pecado va adormeciendo a su víctima hasta el punto en que ya no pueda sentir nada, por eso sin saberlo se va agonizando hasta que se muere.

El único antídoto para el pecado es Cristo Jesús, porque es el único que nos quita todo el pecado y nos permite nacer de nuevo para vivir con Su Espíritu Santo y estar protegidos de todo mal. Solamente Jesús es la solución y con Su Espíritu Santo podemos detectar cualquier anormalidad que esté fuera de los decretos de la Palabra de Dios, y poder darnos cuenta, si estamos sumergidos como la rana en un quemador Bunsen para ser cocinados, y así poder salir a tiempo antes de morir en el pecado.

[1] Más de 1001 ilustraciones y citas de Swindoll Maneras sobresalientes de martillar eficazmente su mensaje. Charles R. Swindoll.

 

Autor: Gonzalo Arbeláez O.

 

 

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