GUSTO EXQUISITO

mayo 17, 2018

Menelik II, que fuera emperador de Etiopía desde 1889 hasta 1913, tenía una excentricidad. Si caía enfermo, estaba convencido que sólo tenía que comer unas pocas páginas de la Biblia para sentirse bien. Esta extraña conducta no le hizo mucho daño mientras se mantuvo a un nivel modesto. Pero en diciembre de 1913 se estaba recuperando de una apoplejía cuando de repente se sintió mal. Ordenó que arrancarán de la Biblia todo el libro de los Reyes y se lo dieron a comer, página por página. Murió antes de terminar.[1]

Jesús les respondió: —Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca volverá a tener hambre; el que cree en mí no tendrá sed jamás. Juan 6:35 [NTV]

REFLEXIÓN

No todo lo que leemos en la Biblia, se debe tomar de manera literal, porque podemos caer en graves errores de interpretación y al final nos haremos daño. Sin lugar a dudas, para leer la Biblia de manera sabia, se requiere indefectiblemente de la dirección del Espíritu Santo con el fin de que Su Palabra toque su ser espiritual y así pueda comprenderla, aplicarla a su vida y a su ser.

Es tan valiosa la lectura de la Biblia que, a través de ella, alimentamos nuestro espíritu y aprendemos a conocer a Dios. Leer la Biblia, es conocer al Señor Jesucristo.

[1] Manual de crecimiento espiritual: 30 días para entender lo que creen los cristianos. Max Anders. Grupo Nelson. 2011. Página 15

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