COMPARTIR CON AMOR

octubre 25, 2015

Un día, el rabino Eglón recibió la visita de un hombre muy religioso, muy rico y muy avaro. El rabino lo llevó a una ventana. ¿Qué ves? —le preguntó. Veo gente —le respondió el rico. Entonces el rabino lo llevó ante el espejo. ¿Y ahora qué ves? —volvió a preguntarle. Me veo a mí mismo —le contestó el otro. El rabino entonces le dijo: Pues, en la ventana como en el espejo, hay un cristal; sólo que el del espejo se halla recubierto por una capa de plata y, a causa de la plata, no se ve al prójimo, sino se ve uno a sí mismo.

Versículo para tener en cuenta:

La conducta de ustedes será buena si cumplen la suprema ley de la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Santiago 2:8

Punto de Reflexión:

La avaricia casi siempre se representa como una persona que teniendo mucho no comparte y no lo usa ni siquiera para sí mismo. Más la avaricia también se da en nosotros que teniendo mucho no lo compartimos con otros, tenemos docenes de zapatos, bolsos, camisas, perfumes, alimentos, que son más que suficientes más no los compartimos con otros que también los necesitan. Si tu enfoque es tener, seguramente no existe en tu corazón la palabra compartir.

¿Y qué tal tú?

¿Qué tienes para dar que no quieres entregar?

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