DIGNOS TRABAJADORES

mayo 7, 2018

Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil. 1 Corintios 15:58 [NTV]

Juan Wesley viajó a más de 400.000 kilómetros a lomo de caballo, haciendo un promedio de 32 kilómetros diarios, durante cuarenta años. Predicó 40.000 sermones; son más de 200 obras las que escribió o para cuya edición ayudó, (entre libros, folletos, himnos, sermones, etcétera), aprendió bien 10 idiomas. A los 83 años se sintió molesto porque no podía escribir más de una hora por día sin perjudicar su vista, y a los 86 se avergonzó de no predicar diariamente más de dos veces. Poco después se quejó, en su diario, de que sentía cada vez mayormente la tendencia a quedarse acostado en su cama hasta las 5:30 a. m.

¿Y QUÉ TAL TÚ?

¿Estoy ejerciendo una labor para el Reino de Dios? Al leer esta historia de Juan Wesley, sólo quedan los siguientes caminos:

El primero, seguir quejándose de que no tiene tiempo y no hacer nada, o mejor, quiere destinar su tiempo para su diversión o comodidad.

El segundo, imitar a Wesley en su actitud de servir, no necesariamente con toda la tarea tan impresionante que él hizo, pero si por lo menos con la actitud de querer trabajar para el Reino del Señor.

El tercero, proponerse por medio de un plan, las actividades que va a efectuar para engrandecer o promover el Reino del Señor; tenga en cuenta recursos, tiempo, estrategias y resultados que querrá hacer con el fin de ser un buen siervo para Dios.

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