EL ATEO Y LA NARANJA

diciembre 29, 2017

Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio, y después de haber finalizado su discurso, invitó a cualquiera que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma. Después de unos momentos un hombre convertido al Señor, acepto la invitación, y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente.

El conferencista le pidió que hiciera la pregunta, pero el hombre continuó imperturbable pelando la naranja, al término de lo cual, se la comió. Cuando terminó de comérsela se volvió al conferencista y le preguntó:

-¿Estaba dulce o agria?

-No me pregunte tonterías – respondió el orador con señales evidentes de enojo-. ¿Cómo puedo saber el gusto si no la he probado?

El hombre convertido respondió entonces:

-Y ¿cómo puede usted saber algo de Cristo si nunca lo ha probado?[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Sólo los necios dicen en su corazón: «No hay Dios». Salmo 53:1 [NTV]

 

[1] 500: Ilustraciones. Alfredo Lerin. Casa Bautista de Publicaciones. 2004. Cuento 16. Página 21.

 

 

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