EL BURRITO ORGULLOSO

diciembre 26, 2016

Jesús encontró un burrito y se montó en Él. Juan 12:14

y toda la gente que lo rodeaba gritaba: «¡Alaben a Dios…» Mateo 21:9

Cuentan una historia apócrifa que este burrito decía: “Miren cómo me aplauden”

A lo que alguien le dijo: “No es a ti a quien aplauden, es a Quien llevas cargado”

Igual que este burrito hay personas que con sus dones se vuelven orgullosos y se enaltecen así mismos, en lugar de glorificar a Dios, eso sucede porque no saben quién se los ha entregado y desconocen por y para qué los tienen. Recordemos que todos tenemos dones, pero dependiendo de cómo los utilicemos podemos concluir si están al servicio de Dios o para beneficio propio. Veamos la diferencia que existe entre un creyente y un incrédulo sobre ello:

Un hijo de Dios, utiliza los dones para: (i) servir y beneficiar al prójimo, (ii) dar a conocer al Señor, (ii) para evangelizar, (iii) crecer y fortalecer el Reino de Dios, (iv) testificar con sus actos o con palabras, y al hacer lo anterior (v) enaltece, glorifica y honra a Dios.

Mientras que un incrédulo, utiliza dichos dones para servirse exclusivamente, su objetivo es testificar de su éxito y como el burrito pide ser exaltado por sus actos, obviamente Dios no está en su corazón, menos en sus planes para honrarle y glorificarle.

¿Cómo estás utilizando los dones que Dios te ha entregado?

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