EL COLLAR DE NAPOLEÓN

mayo 15, 2018

Un turista compró por poco dinero un collar de ámbar en una tienda de segunda mano en París. Al llegar a New York tuvo que pagar por él una fuerte suma de dinero por impuestos; esto atrajo su atención. Fue a un joyero para que lo valuara y le ofrecieron $25.000 por él. Un segundo joyero le propuso $35.000. Cuando preguntó por qué era tan valioso, el joyero lo puso bajo una lupa. El turista leyó: “De Napoleón Bonaparte a Josefina”. Era el nombre de Napoleón que hacía que el collar fuera tan valioso.[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. 2 Timoteo 2:19 [RV60]

METÁFORA ESPIRITUAL

¿Quién soy, cuánto valgo? Cuando en el mundo espiritual nos “ven”, calculan nuestro valor por el sello que nos ha puesto Dios en nuestro ser y que, haciendo una analogía con el collar de Napoleón, dice: “De Jesús a… «tu nombre»” Nuestro valor no depende de lo que tenemos, de lo que hacemos o de nuestra ocupación o prestigio, nuestro valor depende de lo que somos ante Dios. Y nosotros por ser hijos de Dios, tenemos un valor incalculable, por la sangre de Cristo con la cual pagó por nosotros, y nos redimió del cautiverio del pecado en el cual estábamos. Quien tenga el sello de Dios en su corazón, su valor es incalculable.

[1] MacDonald, William. De día en día: 365 verdades por las cuales vivir, Editorial CLIE, 2009. ProQuest Ebook Central, Día 27 de Mayo.

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