EL CUERVO QUE SE CREÍA ÁGUILA

diciembre 18, 2017

Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito. La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo al máximo sus alas no logró soltarse. Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños. Le preguntaron sus hijos acerca de qué clase de ave era aquella, y él les dijo: «Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila»[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Los sabios son precavidos y evitan el peligro; confiados en sí mismos, los necios se precipitan con imprudencia.  Proverbios 14:16 [NTV]

REFLEXIÓN

El cuervo representa aquellos que se creen las mentiras que enseñan en el mundo, las cuales consisten en vender una imagen de independencia absoluta para que se crean que no necesitan de nadie, ni siquiera de Dios para conseguir lo que quieran. Y creyéndose “águilas” emprenden caminos sin Él e irresponsablemente ponen toda su confianza en su inteligencia o en su poder y en sus recursos.

Pero el creyente, se sustenta sabiamente en Dios, todos sus actos están mansamente entregados a la soberanía y gobierno del Señor, ya no depende de su inteligencia o conocimiento, sino que reconoce que todo depende del Señor.

Moraleja:

Hay que sustentarse en todo camino en Aquel que todo lo puede, todo lo gobierna y es Rey de reyes y Señor de señores: Jesucristo.

Valor a aplicar: La fe

Anti valor: la credulidad

[1] Las fábulas de Esopo. Volumen I. Esopo

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