EL DÍA DEL JUICIO

agosto 30, 2016

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.  Gálatas 6:7

En aquellos días en que los hombres solucionaban sus diferencias con un duelo a espada o pistola, dos individuos que se habían ofendido, decidieron que no había otra solución que arreglar la querella con pistolas en el campo de duelo.

Una mañana, aparecieron en el campo de duelo con sus padrinos, testigos y armas. Se colocaron en la posición debida, contaron los pasos acordados y llegando a este punto podían volverse y disparar.

Uno de ellos, más nervioso, en cuanto dio los pasos señalados, se volvió con rapidez y disparó precipitadamente fallando el tiro. El otro, en su derecho de disparar, apuntó cuidadosamente y se aprestaba a apretar el gatillo. Después de unos segundos de angustiosa espera, bajó el brazo y anunció que no deseaba hacerlo en ese momento, pero que se reservaba el derecho de hacerlo cuando estimara oportuno. Su contrincante, muy valiente y decidido dijo: “Caballero, estoy a su disposición, cuando usted quiera me pongo a sus órdenes”

Sin más, se despidieron. Pasó el tiempo y ya nadie se acordaba de aquel incidente. El hombre sobre el cual tenían que disparar en cumplimiento de las reglas del duelo, se enamoró de una linda señorita y anunció su junto con la novia, allí, a la puerta, estaba su antiguo enemigo reclamando su derecho a disparar. El joven novio no podía negarse, pues aquella era la condición y había empeñado su palabra. No sé cuál fue el resultado final de aquella triste aventura. Pero la enseñanza es que en la vida cometemos errores y se nos pasa la factura cuando menos preparados estamos para ello. Tarde o temprano pagamos por nuestros errores y frecuentemente es cuando más nos duele y menos queremos.

Adoptado del libro 502 Ilustraciones de José Luis Martínez. Cuento 60.

Dios no puede ser engañado, todo lo que sembremos será cosechado. Hoy seguimos a Jesús o se sigue a otras cosas (religiones falsas, posesiones materiales, el pecado como estilo de vida), en el día del Juicio Final lo que hizo o no hizo no lo podrá reponer, pero lo que hizo será juzgado para condenación o para recompensa y congratulación de parte de Dios. Elija a Jesús hoy para Salvación y Bendición en su vida o elija el pecado para muerte y abandono total de Dios. ¿Qué estás eligiendo?…y decide sabiamente porque es tu vida eterna la que está en juego.

Leave a Comment