EL HOMBRE Y LA PULGA

febrero 22, 2017

Porque la paga del pecado es muerte. Romanos 6:23

Sorprendida in fraganti cayó la pulga un día,
Y cuando entre uña y uña llegó su hora fatal,
Dijo al verdugo, en tono que a un tigre amansaría:
“¡Perdóname, perdóname! ¡Te hice tan poco mal!”

-“Es cierto, él le responde, tu picadura es leve,
“Mas no por eso esperes mitigue mi rigor;
“Muy poco mal me hiciste, mas ello se te debe
“A que te era imposible hacérmelo mayor”

Autor: RAFAEL POMBO

«La paga del pecado es la muerte», la sentencia que nos da La Biblia es categórica, no da lugar a interpretaciones, todo pecado trae consigo la muerte. En el Edén, Adán y Eva no cometieron un pecado abominable o atroz, ellos desobedecieron una orden de Dios y ello causó la caída del hombre, la pérdida de la comunión plena y absoluta con Dios, su muerte espiritual y por ende el ser humano quedó separado de Dios.

Creer que sólo los pecados abominables y atroces, o los pecados que otros cometen y nos lastiman y nos causan dolor son los que deben ser juzgados, es un error. Cualquier pecado, es contra la Soberanía, Santidad y Deidad del Señor Jesús. Si no podemos entender ello, creeremos que somos perfectos o excelsos en nuestros comportamientos, y ello hará que como la pulga del cuento, exclamemos: «¡Hice tan poco mal!»

Es prioridad del creyente reconocer qué actos ha ubicado en la sección de pecadillos por creer que no son tan malos, después de ello debe aceptar que dichos pecadillos, son pecados graves y son mortales y dañinos como el pecado más atroz, y por último es necesario implementar acciones que le lleven a actuar con mesura y amor por Dios para no cometerlos.

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