EL PROPÓSITO DEL CREYENTE

marzo 25, 2018

Pregunté a un estudiante qué era lo que más deseaba tener en la vida, y me contestó: “Libros, salud y quietud” Hice la misma pregunta a un usurero prestamista y me dijo: “Dinero, dinero y más dinero” A un pobre que encontré le dirigí la misma pregunta, y sin vacilar me dijo: “Pan, pan, pan” Un beodo que iba por la acera donde yo caminaba, al hacerle yo esta pregunta, me dijo: “Un poco más de aguardiente”

Luego, dirigiendo mi vista hacia donde estaba una multitud, les pregunté lo mismo, y me contestaron todos: “Riqueza, fama, placeres”

Un tanto desilusionado, porque no me satisfacía ninguna respuesta, pregunté a un anciano que tenía fama de muy bueno: ¿qué era lo que más ambicionaba en la vida?, y éste contestó con toda calma y dulzura:

“Primeramente deseo encontrar a Cristo; en segundo lugar, parecerme a Cristo, y en tercer lugar, ser como Cristo”[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo –Jesucristo– Romanos 8:29 [NTV]

METÁFORA ESPIRITUAL

¿Cuál es el propósito de tu vida? Un cristiano se enfoca en ser como Cristo, por eso lo que desea tener y lo que le agrada hacer, es para SER como Jesús. En todo momento queremos encontrarlo, siempre queremos parecernos a Él y no hay otro propósito sino SER como Él.

[1] Tomado del libro “500 ilustraciones” de Alfredo Lerín. Los buenos y malos deseos. No. 207.

 

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