EXAMEN PROPIO

mayo 4, 2018

Juan Wesley dijo que Juan Fletcher era el hombre más santo que había conocido en Europa y en América; y que lo era porque diariamente se examinaba para saber si su proceder estaba de acuerdo con los planes de Dios, para lo cual se hacía las siguientes preguntas:

  1. ¿Desperté espiritualmente y tuve cuidado de guardar mi mente de pensamientos errantes, cuando me levanté esta mañana?
  2. ¿Me he acercado a Dios en oración o he dado lugar a la pereza y a la desidia espiritual?
  3. ¿Se ha debilitado mi fe por no haber velado, o ha sido avivada por haberla puesto en actividad hoy?
  4. ¿He andado hoy por fe, y he procurado ver a Dios en todas las cosas?
  5. ¿Me he negado a mí mismo al usar palabras y al expresar pensamientos poco bondadosos? ¿Me he debilitado espiritualmente al ver que prefieren a otros en mi lugar?
  6. ¿He aprovechado mi tiempo precioso, mis fuerzas y mis oportunidades según la luz que Dios me ha dado?
  7. ¿He guardado mi corazón en un ambiente de gracia, de modo que haya sacado provecho?
  8. ¿Qué he hecho hoy por los cuerpos y por las almas de los santos?
  9. ¿He derrochado cualquier cosa por agradarme a mí mismo, cuando podía haber guardado el dinero para la casa de Dios?
  10. ¿He gobernado bien mi lengua, recordando que en la multitud de palabras no falta pecado?
  11. ¿En cuántas ocasiones me he negado a mí mismo hoy?
  12. ¿Mi vida y mis palabras han honrado el evangelio de Cristo?[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. 2 Corintios 13:5 [RV60]

REFLEXIÓN

¿Se evalúa y si lo hace, cada cuánto se evalúa? Una de las actividades más importantes es la evaluación de nuestro crecimiento espiritual, cuando evaluamos es porque tenemos metas que queremos alcanzar y deseamos saber cómo vamos. No medir es un indicador de que no se está ni siquiera teniendo en cuenta, y puede llevar al peligroso estado de la conformidad, displicencia y negligencia en el crecimiento del ser más importante de su vida, el ser espiritual.

Valor a aplicar: La piedad, la cual debe estar ligada a la disciplina del creyente en todos los aspectos relevantes a su crecimiento espiritual.

Anti Valor: La displicencia, porque lleva a no apartar tiempo, dedicación, ni a diseñar un plan que nos lleve a ser más disciplinados para crecer en nuestro espíritu.

 

 

 

 

[1] 500 ilustraciones. Alfredo Lerín. Examen propio para ser santo. Ilustración 98.

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