HUELLAS EN LA ARENA

septiembre 2, 2018

Una noche tuve un sueño. Caminaba por la playa con el Señor, y por los cielos relampagueaban escenas de mi vida. En cada escena noté dos juegos de pisadas en la arena. Unas eran mías, y las otras eran del Señor. Cuando la última escena de mi vida apareció ante mí, miré hacia atrás a las huellas en la arena, y para mi sorpresa, noté que muchas veces en el sendero de mi vida había sólo un juego de pisadas. Noté que fueron en los momentos más bajos y tristes de mi vida. Le pregunté al Señor al respecto: “Señor: tú dijiste que una vez que decidiera seguirte, tú irías a mi lado todo el camino. Pero noto que, durante los momentos más problemáticos de mi vida, hay sólo un juego de pisadas. No entiendo por qué te fuiste de mi lado cuando más te necesitaba.” El Señor dijo: “Mi precioso hijo: Nunca te dejé durante tu tiempo de pruebas. En donde ves solamente un juego de pisadas, era yo que te llevaba cargado.”

Margaret Rose Powers[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Nunca te dejare ni te desamparare. Hebreos 13:5 [NBLH]

REFLEXIÓN

¿Crees en esta promesa de oro? Si ha rendido su ser a Jesucristo, esta promesa es suya. Eso significa (1) que usted reconoce a Cristo en todo lo que hace, (2) que Él siempre lo protege y nunca lo abandonará, y (3) está seguro que, de ser el caso, Él mismo se encargará de cargarlo en sus brazos y le salvará.

Confiar realmente en esta promesa, nos lleva a considerar a Jesús como nuestro Salvador y Dios Todopoderoso que siempre nos ama.

[1] Más de 1001 ilustraciones y citas de Swindoll: Maneras sobresalientes de martillar eficazmente su mensaje. Charles R. Swindoll

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