LA FE Y LA PERSEVERANCIA

marzo 24, 2018

Cuentan que un buen hombre que padecía de problemas físicos y vivía en el campo, un día se le apareció Jesús y le dijo:

– Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que la empujes durante un año

El hombre no entendió, pero obedeció y empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no conseguía moverla.

Al poco tiempo llegó el diablo y le puso pensamientos en su mente:

– ¿Por qué sigues obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando esa roca, nunca la vas a mover

El hombre trataba de pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se mantuvo en pie con su decisión de empujar todos los días la roca.

Cuando se cumplió el tiempo el hombre elevó una oración a Jesús y le dijo:

– Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro

Y se sentó a llorar amargamente pensando en su evidente fracaso. Jesús apareció en ese momento y le dijo:

– ¿Por qué lloras? ¿Acaso no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. No has fracasado, Yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que Él tiene para ellos. Romanos 8:28 [NTV]

REFLEXIÓN

La fe que se fortalece en Jesús nos conduce a la perseverancia. Todo creyente que acepta confiadamente lo que nos dice Dios en Romanos 8:28, sabe que el Señor actuará siempre a nuestro favor y por fe sabemos que siempre obtendremos respuestas de Dios que nos llevan a confiar que todo fue para nuestro bien.

Cuando la fe no está firme, cualquier pensamiento, cualquier afirmación que provenga de “expertos” llevará a la duda y entonces se podrá abandonar la misión que se nos ha encomendado por parte de Dios, y eso, no es otra cosa que desobediencia al Señor.

Valor a aplicar: La fe que conduce indefectiblemente a la perseverancia, evidenciando un creyente obediente a la voluntad del Señor.

Anti Valor: El desánimo, el cual genera desinterés en lo que se hace y lleva a desconfiar en Dios y por ende a desobedecerlo, separándonos de Él y así quedamos a merced del maligno.

[1] Palabras de sabiduría. Leticia Hasibe.

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