LOS TRES CERDITOS Y EL VERDADERO FUNDAMENTO

diciembre 22, 2017

En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar. El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él. El mayor trabajaba en su casa de ladrillo.

– Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas, riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.

El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó. El lobo persiguió al cerdito menor por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí. Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor. Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. Entonces el lobo usó la misma estrategia de soplar y soplar para derrumbar la casa y así comerse a los cerditos, pero por más que sopló y sopló no pudo derrumbar la casa. Entonces el lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por donde entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó. Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.[1]

VERSÍCULO DE APOYO

Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. Pero el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo». Mateo 7:24-27 [NTV]

REFLEXIÓN

El cuento de los tres cerditos nos ayuda para comprender el significado de las personas diligentes y negligentes con relación a la elección del fundamento apropiado en la construcción de esa casa que es nuestro “ser espiritual”

Cada uno decidirá individualmente qué o quién será su cimiento para su vida espiritual, lo cual conlleva a decidir dónde y con quién pasará su eternidad. Es una decisión que involucra ser diligentes para construir correctamente nuestra vida espiritual, o ser negligentes y entregarse a la diversión y enfocarse en acaparar cosas terrenales.

Jesucristo nos enseña que solamente hay dos fundamentos. El primero es Él, el fundamento que permanece y no se cae ante las tormentas y el segundo son todas las creencias, corrientes filosóficas, las religiones y las teorías que eluden a Cristo y que ante las tormentas siempre se caen, quien elige este fundamento, perderá todo, igual que los dos cerditos, pero quien elige a Cristo, lo ganará todo, la resurrección y la Vida, ganará a Cristo para la eternidad.

Valor a aplicar: La diligencia de construir sobre el único Fundamento: Jesucristo.

Anti Valor: La negligencia de construir sobre fundamentos falsos.

[1] Tomado y adaptado de http://personales.mundivia.es/llera/cuentos/cerditos.htm el 27/01/2016

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