NO ENGAÑAR SINO DAR CON AMOR

agosto 28, 2016

Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar. Y no den de mala gana ni bajo presión, «porque Dios ama a la persona que da con alegría» 2 Corintios 9:7

Se cuenta que un rey invitó a todos sus súbditos a las fiestas de bodas de su hija. Hablándoles al corazón les hizo una petición: Que cada uno traiga una botella de vino para mejor festejar y disfrutar de las bodas. Esta era la parte que le correspondía a cada ciudadano del reino para hacer de las bodas un gran acontecimiento y que abundara la alegría. Llegado el día señalado, el palacio estaba lleno de invitados que compartían animadamente unos con otros. Según iban entrando tenían que verter su botella de vino en unos grandes toneles que el rey había ordenado preparar en el patio del palacio. Uno de los súbditos del rey pensó que no había necesidad de que él llevara su botella llena de vino, pues como todos la iban a llevar no pasaría nada si faltaba la suya. Para disimular él llevaría una botella de agua. Así lo pensó y así lo hizo. Llegó al palacio y al entrar vació su botella de agua en uno de los toneles donde se suponía que los demás habían echado el vino. Llegó un momento en que el rey quiso disfrutar del buen vino que sus súbditos habían traído y convidó a todos los invitados a que lo disfrutaran con él. Fueron al patio y el rey, con un vaso en la mano, abrió la espita del primer tonel y para sorpresa de todos, sólo salió agua. El rey, sorprendido y turbado, fue al segundo tonel y abrió la espita y salió agua. Allí no había vino, sólo agua. Preocupado fue al tercer tonel, e igual, y así con todos. El rey quedó sumamente irritado, decepcionado y herido por lo sucedido. ¿Qué es lo que había pasado? Sencillamente, que todos habían pensado lo mismo: “Los demás lo harán, otro llevará el vino; así que si yo llevo agua, no se notará.”

Adoptado del libro 502 Ilustraciones de José Luis Martínez. Cuento 59.

Tal cual como este cuento hay personas que lo que dan (en su trabajo, a su familia, a sus amigos, a la iglesia) está “falsificado” (agua por vino) porque no dan con amor sino que dan por otros motivos. Cuando se cae en la negligencia o el desamor en las cosas que se hacen, al final se reparará que se dio algo falso y se expondrá como un tramposo, aprenda a tener una actitud de dar con amor y alegría productos o servicios excelsos, la gente entonces verá a Cristo actuando a través suyo.

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