NO LE ECHE LEÑA AL FUEGO

mayo 27, 2016

Lo que entra en el cuerpo no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por lo que sale de su corazón. Marcos 7:15

La palabra “salir” usada aquí por Jesús se traduce de la palabra griega “ekporeúmai”, que también explica la salida de humo cuando hay fuego. Jesús dice que lo que contamina no es lo que entra, haciendo alusión a los alimentos (v 20), sino lo que emana de nuestro corazón, tal cual sale el humo porque se le ha echado fuego a la leña seca. Decidimos si echamos la leña (la concupiscencia), la que activa el mal en nuestro ser. Nadie puede encenderte la leña, sólo tú, nadie puede hacer que peques, sólo tú puedes decidir pecar. Son nuestras acciones las que encienden la lujuria, el egoísmo, el orgullo, la codicia, el chisme, y cuando se activan, brotan como humo, son palpables con actos.

Evalúa qué es lo que te hace echar fuego a la leña. El humo que emana de ti proviene del fuego, no por lo que miras sino cómo lo miras. Decidimos echar fuego a la leña, jamás al agua, porque sabemos lo que ocurre, entonces decide echar tu fuego al agua no a la leña.

Leave a Comment