PANCHITO Y LA BICICLETA

enero 2, 2018

Panchito tenía un solo gran deseo: una Bicicleta. Era roja con todos los accesorios que había visto en la tienda. No se la podía quitar de la mente; la soñaba, la veía hasta en la sopa, en la pasta de los libros de la escuela. Pero la mamá de Panchito tenía tantas cosas que pagar y los precios aumentaban cada día, por lo que no podía comprar una bicicleta tan cara como la que soñaba Panchito. Panchito sabía de los apuros que pasaba su mamá, así que decidió pedirle la bicicleta directamente a Dios para Navidad. Todas las noches al hacer su oración agregaba: “Acuérdate de traerme una bicicleta en Navidad. Amén”. Y todas las noches la madre al escuchar la misma oración sólo le quedaba angustiarse. Sabía que Navidad sería un día muy doloroso, pues el niño no tendría la bicicleta y se desilusionaría para toda su vida con Dios. Llegó el día de Navidad, y Panchito no recibió su bicicleta. En la noche, Panchito y su mamá se pusieron a orar como de costumbre. Su madre mientras lo abrazaba tiernamente, le decía:

-Creo que estás triste porque no has recibido tu bicicleta en Navidad, espero que no te hayas enojado con Dios porque no ha respondido a tus oraciones.

Panchito miró a los ojos a su mamá y le dijo:

No, no estoy enojado con Dios, Él ha respondido a mis oraciones. Dios me ha dicho: ¡No!

VERSÍCULO DE APOYO

Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el SEÑOR. Isaías 55:8 [NVI]

Piden y no reciben, porque piden con malos propósitos, para gastarlo en sus placeres. Santiago 4:3 [NBLH]

REFLEXIÓN

Un grave error que el creyente ha aprendido es que todo lo que pedimos a Dios, si es con fe, ya es un hecho cumplido, y eso no es correcto en todo sentido. Dios nos puede decir: (1) Si; (2) No; o (3) Espera. Y si nuestra actitud es correcta, sin importar la respuesta, nos llenaremos de gozo por ello, porque Dios nos ha dado la mejor respuesta de acuerdo a las circunstancias que debemos vivir y no de acuerdo a mis deseos. En eso consiste ser piadoso o ser impío, el primero se sujeta a la Voluntad de Dios y el segundo no tiene en cuenta a Dios, lo quiere como un “genio de la lámpara”

Valor a aplicar:  La piedad, saber confiar, esperando la respuesta del Señor.

Anti Valor: La impiedad, no querer esperar la respuesta del Señor y actuar sin su guía porque se cree que se tiene el dominio de todas las cosas, incluso de Dios.

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