UN DON CONOCIDO

octubre 28, 2016

Por esta razón, te recuerdo que avives el fuego del don espiritual que Dios te dio cuando te impuse mis manos. 1 Timoteo 1:6

No es común escuchar a un creyente maduro que desconozca los dones que Dios le ha dado. Pero sí es común observar claramente los dones en un creyente maduro puestos al servicio de Dios.

Una prueba contundente de una fe genuina es el hecho de ver al creyente sirviendo con sus dones para el Reino de Dios. Eso lo podemos leer cuando Pablo exhorta a Timoteo para que avive el fuego del don espiritual, y además es evidente que ambos distinguen perfectamente el mayor don que Dios le ha dio cuando recibió a Cristo en su ser.

¿Tengo plena certeza de saber cuál es el don que Dios me ha regalado?

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