UNA TRANSFORMACIÓN REAL

octubre 18, 2016

Pero nosotros, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados…2 Corintios 3:18

Había una anciana que no mejoraba de su salud, aunque le habían recetado medicinas para su enfermedad, por eso su nieto sospechó de ella y empezó a investigar hasta que encontró todas las medicinas debajo de su cama. Desde ese momento empezaron a darle la medicina y mejoró con el tiempo.

Nuestro caminar con Jesucristo se  nos tiene que notar en nuestra vida, porque Él nos transforma con Su Espíritu Santo en nuestro ser. Por eso es sospechoso apreciar personas que dicen ser cristianas por muchos años y no se les note cambios trascendentales en sus vidas, sin ninguna transformación hecha por las Manos de Jesús, son como la anciana, simulan que están “tomando” a Jesús, pero en verdad lo tienen guardado debajo del colchón.

¿Qué fue lo último que Jesús transformó en su vida o en usted? Si no se acuerda, entonces responda esta otra pregunta: ¿Camina con Jesús? Si no tiene huellas de las Manos de Jesús en su vida, entonces necesita acercarse para que el Maestro le toque y le transforme. Puede ser que usted necesite un acercamiento porque se ha alejado de Él o definitivamente requiere entregarle su vida definitivamente para ser transformado.

 

Leave a Comment